lunes, 21 de septiembre de 2020

MAYOR DAÑO AL CAMPO MEXICANO: INDUSTRIALES AZUCAREROS

 

  • SATANIZACIÓN A LA AZÚCAR DE CAÑA CON INICIATIVAS SIN SUSTENTO, TRAERÁ UN MAYOR DAÑO AL CAMPO MEXICANO.

  • INDUSTRIALES AZUCAREROS, ADVIERTEN DE LA GRAVEDAD Y LA PÉRDIDA DE MILES DE EMPLEOS.

  • CALIFICAN COMO INJUSTIFICADOS LOS ATAQUES AL AZÚCAR DE CAÑA, ALIMENTO BÁSICO EN LA DIETA DE LOS MEXICANOS DESDE HACE 500 AÑOS

 


Ciudad de México a 21 de septiembre. - La Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera (CNIAA), advirtió de la gravedad que se cierne sobre la Agroindustria de la Caña de Azúcar del país, que ha sido provocada por recientes infundios sin sustento e iniciativas que satanizan a este endulzante de ser el responsable de la obesidad y otros problemas a la salud que aquejan a los mexicanos.


Juan Cortina Gallardo, Presidente de la CNIAA, externa su preocupación por que estos ataques han subido de tono con la proliferación en las últimas semanas de iniciativas que aparentan pretender castigar injustamente el consumo de productos con azúcar, ya sea mediante mayores impuestos, etiquetado más agresivo, prohibiciones de venta, e incluso insinuando sin justificación una relación entre el consumo de azúcar de caña y los efectos del COVID-19, todo lo cual puede ocasionar un daño muy grave a un sector importante del campo mexicano.


Recordó que el azúcar de caña es un producto que se ha consumido en México por 500 años y nunca se acusó que causara problemas de salud, sino que, por el contrario, la Ley considera al azúcar de caña un bien de consumo básico para la población.


Asimismo, indicó que el consumo de azúcar de caña por habitante en México ha disminuido 36% en los últimos 25 años, y por ello la caída en la ingesta de este producto no puede ser la causa del incremento en sobrepeso, obesidad, diabetes y otras enfermedades en el mismo período, particularmente a partir de la década de los 1990.


Se trata dijo, de un producto natural extraído de la sacarosa de la caña sin procesamiento químico alguno.


En términos económicos, la agroindustria del azúcar de caña genera 500 mil empleos directos y 2.4 millones de indirectos en 267 municipios rurales a lo largo de 15 estados de nuestro país, donde la actividad azucarera es el principal motor económico de la zona, y no existen muchas alternativas de empleo”, señaló Cortina Gallardo.


El líder de los industriales azucareros, explicó que los 50 ingenios azucareros del país compran anualmente más de 50 millones de toneladas de caña que se cultiva en más de 800 mil hectáreas de nuestro territorio nacional, con más de 180 mil cañeros, quienes a su vez emplean a una gran cadena de jornaleros, cortadores y transportistas, entre muchos otros actores económicos rurales.


Pueden afectarse seriamente muchas familias del campo mexicano como resultado de las iniciativas que injustificadamente adjudican al azúcar de caña problemas de salud, de los cuales el azúcar de caña simplemente no es responsable; como sí lo pudiera ser el consumo al alza del jarabe de maíz de alta fructosa y otros edulcorantes totalmente artificiales y sintéticos”, dijo el Presidente de la CNIAA.


Agregó que el proceso de sustituir azúcar de caña por otros edulcorantes, simplemente no ha resultado en beneficios a la salud de la población mexicana ni tampoco imponer impuestos a los productos naturales del campo mexicano, como lo es el azúcar de caña, mientras se exentan otros edulcorantes artificiales.


De acuerdo a la Cámara Azucarera, la llamada “reformulación” de productos que incentivan las autoridades, alejan al consumidor de los productos naturales y del campo hacia productos más procesados o ultra procesados, sin beneficios para la salud, y potencialmente hasta contraproducentes.


Ante esa situación, el presidente de la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera, Juan Cortina Gallardo, hace un llamado a las autoridades Federales y Estatales, así como a los cuerpos legislativos, a fortalecer la salud pública y al campo mexicano, proveedor natural de alimentos, y evitar caer “en iniciativas que dañen a nuestro campo cañero, sin beneficiar a la salud de nuestra población”.